Metro
Las ventanas de una cárcel no le hubieran parecido más deprimentes. Su forzado retorno a la gran ciudad se vio regado de desesperanza y, por qué no, de una sensación de devastadora derrota.
Deja un comentario Cancelar respuesta
LICENCIA

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.
Blog de WordPress.com. Tema Duotone por Automattic.
